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lunes, 10 de septiembre de 2012

Consumo de aceite de pescado no protegería de alergias a bebés - Terra Argentina

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Aceite de pescado Foto: Thinkstock

El consumo de aceite de pescado durante los seis primeros meses de vida no reduce el riesgo de padecer alergias.
Foto: Thinkstock

Un estudio realizado en Australia mostró que el consumo de aceite de pescado durante los seis primeros meses de vida mejora el perfil de ácidos grados omega 3 poliinsaturados (PUFA, por su nombre en inglés), pero no reduce el riesgo de padecer alergias.

"Las pruebas emergentes de los efectos protectores de los PUFA de cadena larga durante el embarazo, pero no en el período posnatal, sugieren que optimizar el perfil de los PUFA n-3 sería deseable, sobre todo a través de la promoción del consumo materno de esas sustancias durante el embarazo (y) quizás junto con la lactancia", escribe en la revista Pediatrics el equipo de la doctora Sarah L. Prescott, de la Unidad del Hospital Real de Perth, de la Universidad de Australia Occidental.

La doctora Ellen L. Mozurkewich, de la University of New Mexico, en Albuquerque, Estados Unidos, quien no participó del estudio, coincidió.

"Es un ensayo correcto y con resultados que coinciden con las conclusiones de ensayos clínicos previos que conozco. El uso de suplementos prenatales es el camino a seguir, aunque los resultados de los ensayos prenatales difieren", dijo.

En el estudio de Perth, 420 bebés con alto riesgo atópico recibieron un suplemento diario de aceite de pescado con 280 mg de ácido docosahexaenoico (DHA) y 110 mg de ácido eicosapentaenoico (EPA) o un placebo (aceite de oliva).

A los seis meses, los bebés tratados con aceite de pescado tenían niveles significativamente altos de DHA y EPA, y niveles más bajos de ácido araquidonico (AA) en eritrocitos. Pero eso no significó una disminución del riesgo de desarrollar alergias en el primer año de vida.

"Aunque los niveles de PUFA n-3 a los seis meses de vida estuvieron asociados con una reducción del riesgo de desarrollar eccema y sibilancias, la relación con el eccema perdió relevancia con múltiples comparaciones", detalla el equipo.

"En especial, las comparaciones intergrupales no revelaron diferencias en la aparición de alergias, incluida la sensibilización, el eccema, el asma o la alergia alimentaria", agregaron los autores.

Mozurkewich consideró "interesante que el equipo hallara algunas pruebas de beneficios en el análisis de la adherencia del grupo de bebés que había recibido más del 75 por ciento de las dosis".

"Es muy difícil lograr que la población consuma aceite de pescado de manera regular, de modo que me pone feliz ver que el equipo analizó la adhesión al tratamiento", añadió.

Y dijo: "Pienso que la tendencia a tener una alergia aparece en la vida prenatal y con la suplementación materna se modificaría la programación de la enfermedad inmune en el desarrollo".

El equipo realizó recientemente un metaanálisis del efecto del uso prenatal de suplementos con omega 3 en los marcadores inflamatorios y las enfermedades alérgicas. El análisis incluyó cinco estudios randomizados controlados sobre 949 personas.

Los resultados, publicados en BJOG en el 2011, demostraron que el uso de los PUFA n-3 durante el embarazo reduce la prevalencia anual de resultados positivos del test cutáneo de sensibilidad al huevo (dos estudios) y el asma infantil (dos ensayos), además de disminuir significativamente los niveles de interleuquina 13 en la sangre de cordón.

El uso de los suplementos durante la lactancia materna no previno el asma, la alergia alimentaria ni la atopia.

Hasta ahora, según opinó Mozurkewich, "los ensayos clínicos prenatales no mostraron necesariamente resultados tan definitivos como para recomendar que todas las mujeres utilicen altas dosis de DHA para prevenir la alergia".

Aun así, consideró que resultados de seguimiento prolongado de algunos de esos ensayos clínicos "podrían modificar la práctica" finalmente.

Aceite de pescado puede frenar el envejecimiento - Prensa Libre

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Los resultados de un reciente ensayo médico muestran que las mujeres mayores de 65 años que consumieron ácidos grasos omega 3 adquirieron casi el doble de masa muscular después de realizar ejercicio físico que aquellas que tomaron aceite de oliva.

Está previsto un ensayo más amplio para confirmar estos resultados y determinar por qué mejora la condición muscular. Los datos fueron presentados en el Festival de la Ciencia Británico en Aberdeen, Escocia, según el sitio BBC Mundo.

Algunos estudios relacionaron las dietas altas en omega 3, que comúnmente se encuentra en pescados aceitosos como la caballa y las sardinas, con potenciales beneficios para la salud, como un riesgo menor de sufrir enfermedades cardiovasculares.

Durante el proceso natural del envejecimiento, la masa muscular se reduce entre un 0.5 por ciento y un 2 por ciento por año.

"Cerca del 1.5 por ciento del presupuesto total sanitario en Estados Unidos se gasta en cuestiones relacionadas con la sarcopenia", manifestó el médico Stuart Gray, de la Universidad de Aberdeen, Escocia.

Esta degeneración, que se conoce como sarcopenia, puede conducir a debilidad e inmovilidad en los ancianos.

No hay muchos datos sobre la prevalencia de la sarcopenia en Reino Unido pero los datos de Estados Unidos reflejan que el 25 por ciento de las personas entre 50 y 70 años tiene sarcopenia y esta cifra aumenta hasta alcanzar más del 50 por ciento en aquellos que tienen más de 80 años.

Según el doctor Stuart Gray, de la Universidad de Aberdeen, el costo de la sarcopenia es inmenso, por los gastos que genera en cuidados y atención sanitaria y por los ingresos hospitalarios que se producen a causa de las caídas.

"Cerca del 1.5 por ciento del presupuesto total sanitario en Estados Unidos se gasta en cuestiones relacionadas con la sarcopenia", dijo.

Cuentos de la granjaEl índice de pérdida de masa muscular está determinado, hasta cierto punto, por el estilo de vida: se sabe que una dieta baja en proteínas y el sedentarismo exacerban la pérdida muscular.

Estudios anteriores constataron que el ganado alimentado con dietas ricas en omega 3 aumentó su volumen muscular.

Esto condujo a Stuart Gray a investigar si estos ácidos grasos podían ayudar a revertir la sarcopenia en los adultos.

En sus investigaciones iniciales, mostró por imágenes de resonancia magnética que ratas de mediana edad que tomaron un suplemento de aceite de pescado tenían una pérdida menor de masa magra que los otros roedores que comieron una dieta normal.

"El aceite de pescado parece que tuvo efectos protectores anabólicos (de construcción muscular) en las ratas, pero las ratas no son humanos, así que el siguiente paso era probarlo en humanos", dijo.

Así que Gray reclutó a 14 mujeres mayores de 65 años, las dividió en dos grupos, y les pidió que se sometieran a un programa de ejercicio físico de 12 semanas que consistía en dos sesiones de 30 minutos de ejercicios estándar para los músculos de las piernas.

La sarcopenia es la pérdida de masa muscular que se da con el envejecimiento.

La mitad de las mujeres ingirió EPA y DHA, que son ácidos grasos omega 3, mientras que el otro grupo recibió un placebo de aceite de oliva.

Al comienzo y al final del ensayo, se midió la fuerza muscular de las piernas de las mujeres.

Los resultados fueron convincentes. Las mujeres que tomaron el aceite de oliva experimentaron un incremento del 11 por ciento en su masa muscular, mientras que aquellas que recibieron EPA y DHA tuvieron un aumento del 20 por ciento, una mejora estadísticamente significativa.

Pero tal como Gray se apresuró a acotar, no todos los suplementos de aceite de pescado contienen cantidades beneficiosas de estos ácidos grasos.

"Uno de los problemas con muchos de estos suplementos es que la cantidad de EPA varía.

"Una cápsula que contiene un gramo de aceite de pescado puede que sólo contenga 100 miligramos de EPA y algunas otras pueden contener 400", le dijo el investigador a la BBC.

Su consejo para cualquiera que quiera mejorar su consumo de EPA y DHA en la dieta es que tome un suplemento con los niveles más altos de estos dos ácidos.

"El aceite de pescado parece que tuvo efectos protectores anabólicos (de construcción muscular) en las ratas, pero las ratas no son humanos, así que el siguiente paso era probarlo en humanos", dijo Gray.

Como alternativa, la mitad de una porción media de pescado aceitoso contiene cantidades equivalentes de EPA y DHA como los utilizados en el ensayo.

Diferencia por sexosLos investigadores recibieron financiación para llevar a cabo un ensayo más amplio que incluye a 60 personas mayores de 65 años para confirmar los efectos beneficiosos de los ácidos grasos.

El nuevo ensayo reclutará una cantidad similar de hombres y mujeres. Investigaciones previas mostraron que hombres y mujeres difieren en su capacidad para sintetizar nuevas proteínas y también en su reacción al ejercicio físico.

"Las mujeres mayores tienen niveles de síntesis de proteínas similares a mujeres más jóvenes, pero los hombres mayores tienen niveles más bajos en comparación con los jóvenes", explicó Gray.

"Los hombres mayores se adaptan al ejercicio y aumentan el ritmo de síntesis de las proteínas. Las mujeres mayores no hacen esto de forma significativa, aunque sus niveles básicos de síntesis son más altos", añadió.

Evaluar si las mujeres y los hombres responden de diferente manera al ejercicio físico y a los suplementos de ácidos grasos será una de las cuestiones que tratará el nuevo ensayo clínico.

Se prevé que el ensayo comience el mes que viene, con participantes de la zona de Aberdeen.